Las Crisis Febriles son un proceso típico en niños, característicamente entre los 3 meses y los 5 años, que aparecen tras un aumento brusco de la temperatura. Las Crisis Febriles Simples (o Típicas) son Generalizadas, duran menos de 15 minutos, es frecuente la existencia de antecedentes familiares, la recuperación posterior es buena y no se relacionan con un mayor riesgo de presentar epilepsia.